OPINIÓN

Los 30.000 presentes y las Plazas recuperadas

Los 30.000 presentes y las Plazas recuperadas

Por Mario Wainfeld -

“¡Treinta mil compañeros detenidos desparecidos!

¡Presentes!

¡Ahora!

¡Y siempre!

¡Ahora!

¡Y siempre!

¡Ahora!

¡Y siempre!”

La clásica consigna, coreada a voz en cuello, fue la más repetida ayer… como antes y siempre. Flamea en columnas frondosas, de banderías políticas surtidas. La vocean millares de personas de a pie que llegan “sueltas”, no encuadradas. En grupos familiares, amicales, de laburo que cuentan con la ayuda de WhatsApp para encontrarse y re-juntarse. El recuerdo emocionado y la reivindicación de “los treinta mil” es común denominador en medio del pluralismo.

La expresión “presencialidad” se puso en vigencia desde la pandemia. El distanciamiento dolió, descalabró la vida cotidiana y la cultura común… todavía no entendemos cuánto. Este 24 marzo se recobró la presencialidad, la potencia de los cuerpos, el modo insuperable de movilizarse.

Dos años atrás, justito cuando comenzó la cuarentena, las Madres y las Abuelas anunciaron su enésimo ejemplo a la sociedad. Jamás habían vaciado las Plazas: ni en dictadura ni mediando represión o vallas en democracia. Ante la peste, por solidaridad y cuidado, se suspendieron los actos del 24.

El de ayer se recordará como ese reencuentro general tras dos años de sabia privación. Una pregunta de época acompañó la euforia de volver a verse. Millares de personas emocionadas la pronunciaron: “¿Cómo nos saludamos?” ¿Los puños entrechocados? ¿abrazos sin tocar la cara? Ni ahí. Los protocolos resignaron terreno ante la emoción promoviendo un avance de la nueva normalidad. Aún con profusión de barbijos, según la observación a ojímetro de este cronista, los abrazos y los besos coparon la parada. Los argentinidad al palo es abrazadora y besuqueira. Ahora y siempre.

**

Esta crónica se refiere al acto o a la seguidilla de actos en la Plaza de Mayo. El escenario principal aunque para nada el único. Las marchas se congregan en todo el territorio de la Patria federal y pluralista. Cada vez en más lugares porque la memoria avanza, se expande. Va llegando, año tras año, a otras ciudades o pueblos, barriadas, clubes, escuelas, facultades, reparticiones públicas. Las comunidades se animan, las investigaciones ayudan.

Un ejercicio interesante para un día de estos: repasar cuantas celebraciones hubo décadas atrás y cuántas ahora mismo. Ojalá el crecimiento económico fuera parecido. Cada vez más autoconciencia, cada vez más ejemplos retomados, cada vez más baldosas, más Sitios de la Memoria.

Quienes porfían en que todo está contenido en el “Nunca Más” o en el Juicio a las Juntas exageran el formidable valor de esos precedentes. Los aportes aluvionales de nuevas generaciones, las investigaciones, los libros, las películas, los nietos recuperados (entre otros hitos de la democracia) resignifican la efemérides y amplían los márgenes.

**

El cronista llega en subte a la Plaza, sube las escaleras y lo asalta un primer síntoma de presencialidad: el aroma de las parrillas que impregna el ambiente. Cuando llega a la vereda observa un grafiti que interpela “¿Dónde está Tehuel?”, interrogante actual, lleno de temor y de justas acusaciones. Afiches de La Poderosa combinan datos oficiales con denuncias flagrantes: en las villas se padece más, se viven menos años, los laburos son peor pagos. Fallutean, de nuevo, los repetidores del sambenito “reclaman por los derechos humanos del pasado”. Irreal al mango: las movilizaciones del 24 de marzo condensan todo tipo de demandas e identidades, la presencia de minorías o sectores discriminados que aprendieron a auto percibirse, organizarse, levantar la voz, hacerse sentir. Condensan el mapa de organizaciones, reclamos, conquistas, querellas, pertenencias.

Los manifestantes cantan, levantan pancartas o banderas. Para colmar la incomprensión de los negacionistas combinan la bronca con la alegría, la puteada con el baile. Siempre hay algo de felicidad en lo colectivo, en saberse multitud dotada de conciencia, en allanar el camino para otras movidas.

**

El politólogo sueco que hace su tesis de postgrado sobre la Argentina manduca un choripán colmado de delicatesen; queso, morrones, “todo lo que cabe en el pan”. Su compañera, la pelirroja peronista tensionada, se clava una bondiola premium. El Decano de la Facultad de Sociales de Estocolmo va por la segunda. Pregunta incrédulo, por qué el chori y la bondiola no están entre los siete cortes más populares que algunos vivancos se niegan a vender a Precios Cuidados. “El chori es achura, profesor” fanfarronea el politólogo y sanatea sobre la bondiola.

Del precio, de dorapa y en la calle, mejor no hablar. Sabor y humito: de exportación.

**

Se zarandeó al Fondo Monetario Internacional con distintos contextos: la izquierda emparentó macrismo y peronismo. La Cámpora marcó distancia con la Casa Rosada y mostró poder de convocatoria. Otros sectores del peronismo, más afines de Alberto Fernández se afincaron en la identidad. Estos encuentros siempre agregan el aditamento de la competencia democrática. Esta columna las conoce, deja su análisis para días sucesivos. Como suele hacer en cada 24 de marzo el firmante opta por centrar la mira en la continuidad, en la presencia de cuatro generaciones en el espacio público. En la inclaudicable y tierna fiereza de las Abuelas y las Madres. En la cantidad, insuficiente pero notable, de procesos y condenas a represores, anche algunos responsables civiles. En el clímax de conciencia que significó el 2×1, un revés callejero a la Corte Suprema macrista quizá subestimado. Una prueba de la expandida vigencia de los Derechos Humanos, un revival fabuloso del “Nunca Más”. La democracia exige (más que admite) la ocupación del espacio público.

La inclaudicable lucha por los Derechos humanos es una virtud argentina. Sus logros ranquean alto en la comparación internacional. Es frecuente menospreciarlos o denigrarlos en esta etapa cruel y derechosa de la globalización. Y sin embargo, la conciencia sigue ahí. Ayer recuperó territorio, jugó de local, honró a los pañuelos blancos y a sus nobles portadoras. Todas las luchas continúan, el común denominador sigue enhiesto, fuerte con las Madres y las Abuelas como emblema, como ejemplo de pacifismo, de templanza, de democracia vivaz.

Dejá tu opinión

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

OPINIÓN

Más en OPINIÓN

opinión-sandra russo

Ellas: Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, la luz de nuestra historia reciente

El 24 de marzo no tiene palabras. El 24 de marzo murieron las palabras. Su resonancia abre en nuestros interiores los dolores que eran inimaginables. Hasta la violenci...

polémica

Las dos cartas del Frente de Todos, explicadas por intelectuales firmantes

En los últimos días, se difundieron dos cartas públicas que de alguna manera resumen la interna de la coalición gobernante. O no.

opinión-ignacio ramonet

Guerra Rusia-Ucrania: Las redes sociales imponen su relato

¿En qué nuevo mundo geopolítico estamos?, ¿qué hace China?, ¿qué está pasando con la información y las mentiras sobre este conflicto?, ¿cómo se comportan las redes?

opinión-Eduardo Aliverti

¿El Frente de Todos puede seguir así?

Cómo se llegó hasta acá, a esta confrontación a cielo abierto entre los segmentos del Frente de Todos, da cabida a unas preguntas entretenidas para catarsis individuales.

opinión-alfredo zaiat

FMI: camino al primer perdón por incumplimientos

Aprobación del acuerdo, crisis política en la coalición de gobierno y fragmentación de la gestión económica. La guerra altera la economía global por las subas de precios.

opinión-mempo giardinelli

El Paraná: dolor y esperanza. El acuerdo con el FMI y la soberanía

Bueno, hay una película a punto de terminar y que agrada particularmente a minorías con inmenso poder. Que celebran no tanto el convencimiento como la sumisión que log...

acuerdo con el fmi

La letra chica

El viernes 4 terminó de firmarse el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional por la deuda de 57.000 millones de dólares contraída durante la presidencia de Macri.

opinión-werner pertot

Las tensiones en Juntos por el Cambio después del show en el Congreso

El ala dura del PRO presiona para que el bloque se abstenga o vote en contra del entendimiento. La UCR y CC resisten las maniobras. Los encuentros en la casa de Macri.

redes sociales y fake news

Conflicto Rusia - Ucrania: La guerra de la desinformación

Videos manipulados, noticias falsas y fotografías anteriores a la guerra circulan sin control. Expertos advierten sobre el rol de estas campañas durante conflictos graves

Director Editorial: Gabriel Link
Diseño y Edición: Bruno Battistel
Radio FM Sur 90.1
Paso de los Libres, Corrientes, Argentina

© Copyright 2020 ContraPoder · Todos los derechos reservados · Registro DNDA en trámite