De la Redacción de Contrapoder -
A cuatro días de asumir la presidencia de la Nación, el presidente electo Javier Milei llenó nuevos casilleros para su próximo gobierno. este miércoles se anunció la designación de Santiago Bausili como presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Bausili es uno de los tantos macristas que en su curriculum exhiben trayectoria de ambos lados del mostrador. Y en su caso es literal: durante el gobierno de Mauricio Macri trabajó técnicamente al mismo tiempo para el Deutsche Bank y para el Estado argentino.
En 2021, el juez federal Sebastián Casanello lo procesó por negociaciones incompatibles con la función pública, pero a los pocos meses, la Cámara Federal revocó el procesamiento, aunque en septiembre de este año, Casanello ratificó el procesamiento a partir de un dictamen de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas. Pero como “amigos son los amigos”, tras los rumores de que sería el inminente titular del Banco Central, Comodoro Py revocó nuevamente (y de manera express) este martes su procesamiento y le dejó a Milei el camino libre para nombrarlo.
Antes de convertirse en socio del futuro ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo en la consultora Anker, Bausili había trabajado en la banca privada: durante 9 años trabajó en el Deutsche Bank; entidad a la que llegó tras 11 años en JP Morgan.
Entre 2007 y 2013, estuvo en la oficina de Nueva York del Deutsche Bank. En 2013, se mudó a Buenos Aires para seguir trabajando para la misma entidad. Cuando Macri llegó al gobierno y lo puso al frente de la Secretaría de Finanzas, Caputo llevó a Bausili a trabajar con él. Su nombramiento se firmó el 26 de enero de 2016.
En ese momento comenzaron las irregularidades por las cuales Bausili fue procesado. Según los papeles, recién se desvinculó cinco días después del DB. Es decir que técnicamente trabajó al mismo tiempo para el Deutsche y para el Estado argentino. A pesar de que ya no reportaba en el banco, Bausili recibió “remuneraciones diferidas” entre 2016, 2017 y 2018. Además, tuvo acciones de la entidad, por lo que tenía intereses en que al banco le fuera bien.
Como secretario de Finanzas, Bausili se involucró en los procedimientos para designar y pagar a los bancos que intervinieron en la colocación de los títulos de deuda pública emitidos por el Estado argentino. Uno de ellos fue el DB, su antiguo empleador con el que lo unían acciones y un plan de pago.
La ley de Ética Pública establece que un funcionario no puede intervenir en trámites que involucren a personas y asuntos con los que tuvo algún tipo de vinculación en los tres años inmediatamente anteriores.
Es por eso que el juez federal Sebastián Casanello lo procesó en 2021 por negociaciones incompatibles con la función pública pero luego la Sala II de la Cámara Federal porteña revocó su fallo. La mayoría del tribunal de Comodoro Py entendió entonces que Bausili había tenido participación, pero no incidencia en lo que pasó con el DB.
En septiembre pasado, Casanello insistió con el procesamiento de Bausili. El magistrado tomó esa decisión porque de la investigación que realizó el juzgado surgió que entre 2007 y 2016 fue ejecutivo del DB, fue nombrado por el gobierno de Macri antes de haberse desvinculado de la banca privada, fue beneficiario durante la mayor parte de su gestión de un plan de pagos acordado anteriormente con el banco y así percibió cuotas en calidad de remuneraciones diferidas y acciones, intervino en actos administrativos trascendentes a pesar de ser un exempleado del DB, y en 2016 se excusó formalmente de intervenir en un expediente pero siguió gestionándolo.
Ante la decisión de Milei de ponerlo al frente del Banco Central, la Cámara Federal porteña volvió a fallar a favor de Bausili y le allanó su regreso a la función pública.



RSS