De la Redacción de Contrapoder -
En el marco del Juicio Político a los integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación por las causales previstas en el Art. 53 de la Constitución Nacional, la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados, que preside Carolina Gaillard, realizó este martes una reunión con diversas declaraciones.
Durante la jornada, se recibieron testimoniales relacionados al fallo 2×1, que dictó en 2017 la Corte Suprema de Justicia y que benefició al represor Luis Muiña. Una de ellas, fue la palabra del ex ministro de Justicia de la Nación durante el gobierno de Mauricio Macri, Germán Garavano. También, dieron su testimonio la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto y los periodistas Silvana Boschi, Martín Granovsky, Ignacio Miri, Irina Hauser y Luciana Bertoia.
La hipótesis de investigación de la Comisión es que habría habido un acuerdo entre el Poder Ejecutivo Nacional y algunos integrantes de la Corte para beneficiar a los represores, a través del 2×1.
En primer término, expuso Estela de Carlotto, quien leyó un documento en representación de Abuelas de Plaza de Mayo en el que sintetizó el recorrido de la institución y los juicios de lesa humanidad, también vinculó al macrismo con el fallo del 2×1, resolución judicial que comparó con las leyes de impunidad por el efecto que causó en las víctimas y sus familiares.
En un fragmento del mismo, se refirió al caso Muiña al afirmar que “el fallo desnudó un profundo cinismo por parte de los magistrados, ya que el resultado que propugnaron lo adscribieron al retraso de la tramitación de las causas”. Al respecto, sentenció: “Fallaron favoreciendo indiscriminadamente y de manera generalizada a los responsables de los crímenes más atroces que recuerde nuestra historia”.
“Las cosas comenzaron a cambiar a fines de 2015”, dijo Estela y puso como punto de inflexión la designación por decreto de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz que hizo Mauricio Macri. El entonces presidente tuvo que dar marcha atrás por la reacción política que provocó su decisión. Finalmente, Rosenkrantz y Rosatti fueron nombrados con el aval del Senado. No obstante, la titular de Abuelas remarcó que “ese vicio de origen de desprecio institucional, pese a la subsanación posterior, parece haber sido una marca indeleble que se fue reproduciendo en decisiones de la Corte buscando horadar el consagrado proceso de Memoria, Verdad y Justicia”.
“Subestimaron al pueblo organizado y a la reacción de este Parlamento que, en tiempo récord, aprobó la ley interpretativa consagrando legislativamente los estándares que aquellos ministros omitieron maliciosamente”, enfatizó.
Para finalizar, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo dejó una reflexión: “No hay enemistad, hay diferencia. Las diferencias nos diferencian, no nos hacen enemigos”, sentenció Estela de Carlotto.



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